Durante estos últimos años vamos observando cómo va disminuyendo el interés de la población española por el baloncesto “de clubes”. Cada día estamos menos pendientes de ver cómo se desarrolla la liga española o la euroliga, tanto que incluso este año los telespectadores de estos partidos han descendido a límites históricos durante este año.
Aquí está la cuestión, en cuanto uno de los dos equipos que luchan por meter la pelotita naranja en el cesto va uniformado con una camiseta roja todo cambia, el interés va en aumento y nos sentimos más involucrados con nuestro equipo. Aún estamos en el periodo de preparación para el mundial que comenzará el 28 de agosto, pero ya se puede respirar en el ambiente que se avecina un acontecimiento importante.
Estamos viendo cómo España ha ido ganando con solvencia todos los partidos y volvemos a soñar con otro gran éxito, todos pensamos en que no regresar con una medalla en este campeonato sería un fracaso, pero parece que la gran mayoría de nosotros no nos percatamos de lo realmente difícil que es conseguir este hecho.
Escribo esto porque ayer España jugó contra Eslovenia y ganó, pero no se le ha visto ganar con la suficiencia de los últimos partidos y estoy seguro que en muchos medios de comunicación veremos, escucharemos o leeremos que “la selección sin Pau no es lo mismo” y otras frases negativas que no deberíamos de observar.
Scariolo tenía razón al decir que el equipo español es un equipo establecido y que, por tanto, desde el principio estaban compenetrados y el resto de equipos necesitaban tiempo para que sus jugadores se conociesen, por lo que según avanzase la preparación sería más difícil la victoria.
Yo sigo confiando en este equipo y en la victoria en esta guerra que es el Mundial. En el último Europeo se perdió el primer partido y se pasó la fase de grupos con más pena que gloria, esto significa que el nivel es altísimo y si un equipo no está al 100% no ganará. España está en el buen camino y todos los jugadores que están se merecen llevar esta camiseta y representarnos a todos.
Yo confío en ellos y espero que todos vosotros lo hagáis.
VIVA ESPAÑA, ¡A POR EL MUNDIAL!









